Escaneo Corporal

Siéntate o túmbate en algún lugar donde no te molesten.

Empieza por los pies. ¿Qué sientes ahí en realidad? Presión, temperatura, hormigueo, nada en absoluto. Sea lo que sea, esa es la respuesta correcta.

Mueve la atención hacia arriba, despacio. Tobillos, pantorrillas, rodillas, muslos.

Detente en el vientre. Nota cómo sube y baja con la respiración.

Continúa por el pecho, los hombros, baja por cada brazo hasta las manos.

Luego el cuello, la mandíbula, los músculos alrededor de los ojos, la frente.

Nota lo que hay.
Nada que arreglar.

Si una parte del cuerpo se queda callada, también está bien. Sigue adelante cuando estés listo.

Un recorrido completo, despacio, es toda la práctica.

Cuando te sientes desconectado de tu cuerpo, o quieres profundizar en la calma.